31.1.11

alphaville


a veces la realidad es demasiado compleja para transmitirse de manera oral...

biblioteca en queens, steven holl

como casi siempre –según ya se le ha criticado– en este texto aparecido en el nyt, nicolai ouroussoff, crítico oficial de arquitectura de ese diario, elogia el proyecto de un starchitect: steven holl. este proyecto –"un monumento al compromiso cívico", dice ouroussoff– no me parece, sin embargo, el mejor holl. quizás no sea más que mi nostalgia por algunos dibujos que no llegaron a ser edificios –la nostalgia, dice javier barreiro, no se tiene por lo que ya fue, sino por lo que nunca ha sido.

la farnsworth y el mariposario

desde archinect esta entrada en spaceinvading.com: una instalación de bik van der pol en el macro (museo de arte contemporáneo de roma). más aquí.

27.1.11

la fábrica del nido de pájaro

nicola twilley presenta en good esto que no es, como dice geoff manaugh en bldgblg, una central telefónica sino una fábrica de nidos de pájaro, de esos que son el ingrediente principal de aquella sofisticada y cara sopa que hacen los chinos.

edgar tafel


confieso mi ignorancia: no había oído nada de edgar tafel, "el más notable discípulo de frank lloyd wright" según en nyt, hasta que leí ahí mismo su obituario. buscando, encontré aquí esta plaza de las capillas de las tres fés, construidas en 1966 en el aeropuerto jfk de nueva york y ya demolidas: la protestante, diseñada por tafel, la católica, de george j. sole y la sinagoga de walter hesse –tan desconocidos para mi como el primero.

26.1.11

sobre la utilidad y el perjuicio de los edificios históricos

aquí una versión un poco más larga –incluyendo el título, referencia a las segundas consideraciones intempestivas de nietzsche: sobre la utilidad y el perjuicio de la historia para la vida– de mi texto aparecido ayer en el reforma:

En las últimas semanas varias notas en la prensa han hecho que de nuevo la atención se centre, aunque sea de manera parcial, en el tema de la conservación de la arquitectura como patrimonio que debe protegerse y mantenerse. La controvertida restauración del teatro del Palacio de Bellas Artes, la intervención en el Monumento a la Revolución, la demolición prácticamente total del edificio de Vladimir Kaspé en la entrada de las Lomas de Chapultepec o la transformación del cine Teresa en lo que supongo será una colección de changarros y que eufemísticamente califican como centro comercial.


Por supuesto cada uno de esos casos es distinto. Bellas Artes es considerado, para repetir el lugar común, el máximo recinto cultural del país –en tanto museo, seguramente por costumbre y por carencia de sitios mejores, pues no es el más apto para presentar grandes exposiciones de pintura o escultura. El Monumento a la Revolución nunca ha sido muy apreciado e incluso a algunos les parece poco agraciado. Son ambos ejemplos de monumentos intencionales –aunque el de la Revolución haya sido, en principio, concebido con otros fines: la sala de pasos perdidos del Palacio Legislativo, proyectado por Emile Bernard a fines del porfiriato y transformado en monumento por Carlos Obregón Santacilia en los años 30– históricos y de paso artísticos, siguiendo la clasificación que en 1903 planteara Aloïs Riegl en su texto El culto moderno a los monumentos.


Los otros dos son edificios comerciales –un centro de servicio para automóviles, con gasolinería y otros programas anexos y un cine– que, por su calidad arquitectónica amén de otras circunstancias, tienen al menos el valor artístico del monumento, sin ser ni intencionales –no se pensaron como tales– ni históricos –en el sentido fuerte del término pues, en un sentido amplio, hoy ya todo es de algún modo histórico: desde la arquitectura habitacional de los años 50 hasta los muebles que adornan los decorados de Mad Men.


Ya he escrito antes que no estoy seguro de que los edificios deban ganarse su futuro por decreto. Los valores artísticos e incluso los históricos son, como de hecho todos los valores –pese a lo que las abuelitas conservadores y los curas intolerantes digan–, relativos. Son –de nuevo, como todos– valoraciones, fluctuantes, variables, más que valores –algo por siempre fijo e inalterable. Por supuesto no me gustaría ver demolidas las casas estudio que Juan O’Gorman diseñó para Diego Rivera y Frida Kahlo para que las sustituyera un edificio contemporáneo, fuese magnífico o mediocre y se que, al respecto, habría un acuerdo prácticamente universal. ¿Pero es el consenso mayoritario lo que debe determinar el valor y, por tanto, la calidad patrimonial de un inmueble? Y si una mayoría juzga privilegiar cierto bien común sobre la protección de una obra arquitectónica o urbana, como parecía ser el caso de muchos quienes apoyaban el viaducto elevado de Peña Nieto pese a que transformaría radicalmente el paisaje urbano de las Torres de Satélite, ¿la minoría, culta y educada, deberá imponer sus gustos?


El problema, finalmente –como en muchos otros casos en este país–, es la falta de reglas claras sumada a la patológica propensión a evadir, a cualquier costo, las pocas, ambiguas, que existen –y que, supongo, la claridad reglamentaria haría más difícil.


En los dos primeros casos mencionados aqui, Bellas Artes y Monumento a la Revolución, fue el gobierno el que intervino –federal y del D.F. respectivamente. Para la intervención en Bellas Artes habría que suponer que existen parámetros legales y técnicos a nivel internacional que permitirían terminar con la polémica y saber qué se hizo bien y qué no, más allá de cuestiones de gusto, de la escasa transparencia en lo que a obras públicas se refiere y de opiniones extremas que no hacen mucho sentido.


Para los otros dos, la cosa es más complicada. Si no hay obligación legal de mantener un edificio que ningún reglamento protege, ¿para qué la farsa de los inversionistas de anunciar que el edificio será conservado parcialmente? Ya lo he comentado aquí: supongo que para tratar de evitar darles otros argumentos a vecinos opuestos a la obra y que, probablemente, jamás habían puesto demasiada atención en el edificio de Kaspé.


El cine Teresa –uno de los últimos grandes cines de la ciudad, obra de Francisco J. Serrano– está en condiciones similares. Aunque está inscrito por el INBA como ejemplo valioso del Art Decó, ninguna ley lo protege efectivamente. Sobrevivió hasta nuestros días gracias a haberse convertido en la meca del cine porno de la ciudad, pero en la época de los devedés y el internet, eso ya no fue suficiente. En este caso lo peor no sea tal vez la pérdida parcial del edificio, sino la pérdida total del gusto, que en la época en que vivimos, donde parece que ya todo está perdido, créanme, no es cosa menor.

21.1.11

monólogos del taxista

hoy en la mañana tomé un taxi. la siguiente a la izquierda y derecho hasta pitiágoras, dije. "pitágoras –contestó–, el chingón de las matemáticas. trata de enseñarle a sumar a pitágoras. hace un rato –siguió tras un breve silencio–, se me antojaron unos tacos. unos tacos de canasta que vi en una esquina. me paré. tenían una salsa de guacamole. me iba a chingar dos, me chingué cinco."
con eso terminó nuestra conversación. ignoro si la disquisición culinaria aderezada de un simple dato numérico –cinco tacos en vez de dos– fue suscitada por el nombre del famoso matemático griego.

20.1.11

segundos pisos

si ya es inevitable que nos hagan los segundos pisos, por qué no al menos unos como éstos, diseñados por pier luigi nervi en 1956 para las olimpiadas de roma de 1960.

el derecho de autor es una perversión



supongo no soy el único que detesta esos patéticos anuncios de niños burlándose unos de otros porque alguno de sus padres compró una copia de un dvd – "tienes un papa pirata." cuando ese anuncio lo ves en el cine, tras haber pagado más de 60 pesos por persona para entrar, sin contar refresco, golosinas y en su caso estacionamiento, el cinismo altanero de los "dueños" de los derechos –los anuncios generalmente están pagados por productoras y distribuidoras de películas, no por directores, actores, escritores o editores– frente al gran número cuya única posibilidad de ver películas de reciente estreno es en casa y en copias no autorizadas, tiene además un toque de mal gusto.

por supuesto admito que los creadores tienen ciertos derechos sobre las obras en que invierten tiempo, ideas y dinero, pero en la era de la reproducción mecánica del arte –título del famoso ensayo escrito por benjamin a finales de los años 20– es claro que esos derechos deben ser garantizados de nuevas maneras y que si se siguen defendiendo porque convienen a unos cuantos –así como los motores siguen siendo de combustión interna por conveniencia de unos cuantos.

caso curioso, sin embargo, este que reporta el nyt: el artista americano jeff koons, conocido entre otras obras por sus gestos de "reapropiación" de objetos comunes –por los que, dice el texto, ha sido demandado cuatro veces, perdiendo tres–, demanda por violacion de propiedad intelectual a los productores y vendedores de unos pisapapeles a manera de un globo retorcido en forma de perro, como una famosa escultura suya que no hace sino aumentar a un tamaño gigantesco la figura que cientos o miles de payasos han repetido en fiestas infantiles.

19.1.11

pabellón en el eco, segunda edición

la segunda edición del concurso para un pabellón efímero en el patio del eco de mathias goeritz –ganado en la primera por frida escobedo– lo ganaron jorge arvizu soto, ignacio del río francos, emmanuel ramírez ruíz y diego ricalde. más imágenes en el sitio de arquine.

julio y paco enseñan el closet


aunque hay diferencias entre enseñar el cobre y salir del closet, ambas frases indican que uno se muestra como realmente es. por supuesto, enseñar el closet no implica una necesaria mezcla de las anteriores pero es también un acto de honestidad con su no despreciable dosis de exhibicionismo. en modo, pardo y amezcua hablan de moda, objetos y de paso de lo que han hecho como arquitectos.

16.1.11

aires de familia





hace poco salvador arroyo publicó en facebook esta foto (segunda) del palacio legislativo de campeche, que antes había conocido en el libro sobre palacios legislativos de méxico de axel arañó. el palacio campechano tiene cierto aire de familia con un proyecto reciente de los holandeses de macanoo: el teatro y centro de conferencias la llotja en lérida, españa –aunque es indudablemente de mejor calidad en diseño y factura–, publicado aquí. ya antes, en eikongraphia, se había comentado su parecido con el auditorio de la universidad técnica de delft, de van broek y bakema, de 1966 –mejor, probablemente, que los dos anteriores.

lo falso es lo que quiere

según la traducción de andrés weikert de la obra de arte en la época de su reproductubilidad técnica, el epígrafe que abría el texto original de benjamin no aquella larga cita de valery sino esta frase de madame de duras: lo verdadero es lo que puede, lo falso es lo que quiere.
así este simulacro de parque presentado en la openhouse gallery y comentado por ariel kaminer en el nyt. en esta época de hiperrealidades tenificadas y mundos "virtuales", ésto, con sus fotomurales, su pasto artificial en el suelo y sus sonidos grabados, tiene cierto toque de realidad que, según parece, los visitantes agradecen.

14.1.11

la ciudad de 1950 (imaginada en 1925)

en respuesta a la calle del futuro de hènard, luis gil me pasa el link a esta imagen de cómo harvey w. corbett se imaginaba la ciudad de 1950 en 1925.

detlef mertins

quien fuera dean de penndesign y editor del libro the presence of mies, murió ayer. aquí una entrevista con él publicada en archinect en el 2006.

11.1.11

la calle del futuro



arriba, la calle actual, según la mostraba el arquitecto francés eugene hénard (1849-1923) en 1910, y abajo su propuesta para la calle del futuro: infraestructura abajo del nivel de calle, el suelo para peatones y transporte público.

lo hecho en méxico no siempre está bien hecho

fui al super –"a la comer"– y compré un par de botellas de agua y unas chuletas de cerdo: 3.3 kilos. la bolsa de plástico que me dieron no los aguantó. si están diseñadas para aguantar menos de 3.3 kilos eso explica la cantidad de bolsas que son necesarias para una despensa mediana. normalmente cuando vamos al super llevamos cuatro grandes, bien hechas y bellas bolsas de plástico tejido, de esas clásicas de mercado. una sola aguanta hasta 10 botellas de agua de 1.5 litros.
el que ahora, por supuestas razones ecologicas, se les exija a los supermercados proporcionar bolsas biodegradables es, evidentemente, un problema de diseño que demuestra, entre otras cosas, lo mal que está el diseño industrial mexicano. ok, ahí están los buenos diseñadores mexicanos concentrados, como viejo gremio medieval, en la roma y la condesa. y están sus buenas sillas, mesas, vasos y joyería. pero eso, pese a su calidad o precisamente por eso, es equivalente a la alta costura, es decir: diseño artesanal –aunque haga uso aveces de tecnologías sofisticadas. el diseño industrial sería aquél capaz de llevar a altos niveles de racionalidad, funcionalidad y estética productos industriales, en serie y a escala masiva.
y aunque en muchas escuelas de diseño se les plantean problemas de diseño de ese tipo a los alumnos –entender, por ejemplo, la relación entre la resistencia de un material y su conformación y etructura física: por qué una bolsa tejida resiste más que una de superficie continua, además delgadísima (cosa que, digamos, las arañas entienden bien)– falta lograr que los empresarios entiendan que son ellos, en gran parte, quienes deben poner la otra parte de ese tipo de diseño: la industrial.

9.1.11

diseño como política

desde la manera ideal de planear una ciudad según vitruvio hasta la relación entre colonialismo y arquitectura en la ocupación "civil" de los territorios palestinos por israel, estudiada por eyal weizman y rafi segal, pasando por la transformación de parís a manos de haussman o de la ciudad de méxico por urruchurtu y, después, hank gonzález, hay una clara, pero a veces voluntariamente ignorada relación entre diseño y política resumida, con una mezcla de ingenuidad, confianza ciega y petulancia, en la frase corbusiana: arquitectura o revolución.
en la facultad de arquitectura de la universidad de delft, se ha abierto una cátedra, a cargo de wouter vanstiphout e iniciada por el "ministerio para la vivienda, la planeación espacial y el ambiente" –la seduvi holandesa– con el título, precisamente, de diseño como política –y estuve tentado a, contra mi costumbre, usar mayúsculas en ese como–, dedicada a "explorar, investigar y definir los límites, lugares comunes y tensiones entre los campos de la poliltica y el diseño."
aquí el sitio/blog de la cátedra, para la que habría que solicitar numerosas becas para funcionarios, arquitectos y planificadores locales.

7.1.11

wikileaks sobre el demoledor


una buena fuente –que no puedo revelar– me dice algo más sobre el asunto del edificio de vladimir kaspé que danhos conservará destruyendo: así será, literal y asombrosamente –¿o ridículamente? tras demolerlo, para poder construir la torre de 25 niveles, se reconstruirá la parte del edificio de kaspé que se va a "conservar".

si legalmente grupo danhos no tiene obligación de mantener la obra de kaspé –lo que es un hecho–, si además han encargado a un arquitecto de reconocido prestigio el proyecto que se erigirá en ese lugar y que cumple, según parece, con todos los requisitos que debe, ¿para que la complicada farsa? ¿para ponernos a discutir sobre la pertinencia etico-estética de tirar una obra de un arquitecto reconocido para rehacerla a medias? ¿para darnos pie a disquisiciones de café sobre la autenticidad y la originalidad en arquitectura? – "¿entonces, dice uno, el pabellón barcelona reconstruido no vale?"

¿o será simplemente que, temiendo la oposición a la torre de vecinos que probablemente nunca habían visto con interés el edificio demolido ni saben quién era vladimir kaspé, prefirieron no sumar a los opositores a conservacionistas arquitectónicos?

¿y las autoridades del inba, de la delegación y del gobierno del df, o la universidad la salle, sabían de la complicada y problemática estratagema? ¿se prestaron al juego o, simplemente, los hicieron tontos? ¿incompetencia, hipocrecía?

imaginen en cambio una conferencia de prensa de funcionarios del inba, del df, de la delegación y el desarrollador: "señores –dirían– nada nos obliga, ni por razones legales ni por valores históricos o artísticios, a conservar esta obra. y nada nos impide hacer esta otra, que tiene tales y cuales bondades. pero, atendiendo al interés que en muchos, incluyéndonos, despierta esta obra, y siendo imposible conservarla durante el proceso de construcción,* la reconstruiremos parcialmente, pese a los dilemas estéticos que sabemos eso plantea, y se dedicará a ser un museo sobre la vida y obra de su prestigiado arquitecto."**

¿imposible?

en fin, si lo que me han contado es cierto, se trata de una historia más para las incongruencias mexicanas.

*sabemos que, más que imposible, resulta incosteable, poco práctico o redituable.

**curiosamente, vladimir kaspé se convertirá así en el arquitecto con más espacios dedicados a su obra en la ciudad de méxico.

desayuno en venecia


before the food, the waiter brings the espresso – it seems typically koolhaas to begin at the end" –más en la entrevista que le hace edwin heathcote a koolhaas en el financial times.
(ya se, lunch, sería almuerzo, pero no pude evitar el híbrido entre "desayuno en el tiffany's" y "muerte en venecia")

algo más del demoledor





en el facebook de rafael fierro me encuentro estas fotos de la demolición del edificio de kaspé en chapultepec. ya comenté recientemente aquí sobre el tema, pero me repito: no soy un conservacionista radical y no estoy seguro que a todos los edificios haya que asegurarles su futuro por decreto. pero lo que sorprende y enoja en este caso es el engaño. véase en la segunda foto el render en donde se ve parte del edificio de kaspé junto a la nueva torre al lado de un letrero que dice "conservar y restaurar" y en la tercera: "proyecto de restauración y museo de sitio v. kaspé, escuela mexicana de arquitectura, universidad la salle." ¿qué pasó entonces? ¿se les pasó la mano al demoler? ¿quién es el tonto o a quién quieren hacer tonto? ¿la delegación y el gobierno del distrito federal que aseguraban se conservaría el edificio, la universidad la salle, custodios del legado de vladimir kaspé, el grupo danhos que contrató a unos expertos en demolición que no supieron dónde detenerse?

6.1.11

frank lloyd wright y broadacre city

ludwig hilberseimer

¿río de coches o nuevo paisaje?


supongamos que, esquemáticamente, este es el viaducto: un par de calles de tres carriles cada una e hipotética alta velocidad separadas por un río entubado y dos laterales, de ancho variable, con un mínimo de dos carriles, separadas de las vías principales, hundidas, por un camellón también de ancho inconstante. todos sabemos que esta vía, inaugurada en los años 50, es ya a todas luces insuficiente: en horas pico es un estacionamiento lineal que avanza a velocidades menores que las de un ciclista o incluso un peatón.

¿qué se puede hacer para mejorar esa situación? la respuesta –mala– se ve en el tramo que va entre patriotismo y san antonio: un segundo piso, el primero de las ocurrencias de lópez obrador a este respecto. cuando esa vía elevada era un proyecto, david serur, ingeniero a cargo del mismo, fue a presentarlo a la universidad iberoamericana. recuerdo que se enfrentó a la crítica de varios profesores y alumnos que le mencionamos que ese tipo de "soluciones", que ya habían probado su poca eficacia a largo plazo en muchas ciudades, eran lo contrario a lo que necesitaba esta ciudad, que la experiencia decía que a mayor cantidad de vialidad, mayor cantidad de tránsito habría. molesto, terminó su presentación diciendonos "digan lo que quieran, de todos modos se va a hacer."

la respuesta –y la actitud– parece ser la misma hoy con la continuación del segundo piso en periférico, desde el toreo hasta la salida a cuernavaca, incluyendo la controvertida supervía al poniente de la ciudad. ¿y si en vez de autopistas elevadas nos propusieran un nuevo paisaje? –de hecho se trata de un nuevo paisaje, pero uno que ni siquiera tiene el encanto de esos nudos de autopistas angelinos retratados, digamos, por wim wenders. ¿qué pasaría si del viaducto, por ejemplo, se rescatara el río entubado y un paisaje que lo acompañara? perderíamos espacio para coches, sin duda, pero lo mismo pasa en las calles donde corre el metrobús y la apuesta es clara: privilegiar el transporte público colectivo frente al transporte privado e individual.

si esa opción fuera demasiado radical, podemos imaginar que, en la superficie, el viaducto tuviera un par de carriles para circulación local y transporte público y un tranvía o un carril para metrobús, además de un par de vías subterráneas de 3 o 4 carriles para conectar rápidamente el oriente y el poniente de la ciudad.

entiendo que eso implica una inversión mayor a la de los segundos pisos, pero también un efecto a largo plazo benéfico no sólo para la circulación en autos privados sino en la conformación misma de un nuevo y mejor paisaje urbano. ¿no serían los lotes frente a este río recuperado potencialmente de los mejores de la ciudad? el gobierno podría permitir la construcción de grandes complejos de torres de oficinas y vivienda sobre plataformas con servicios y espacio comercial y público.

podría, además, servir para reorganizar la forma de ocupar una ciudad que, tradicionalmente, ha estado dividida en niveles socioeconómicos opuestos entre oriente y poniente.

por supuesto no es un acto heróico de imaginacion pensar esto. ya lo hizo de algú modo ludwig hilberseimer. habría sólo que sustituir los viaductos apenas ocupados por autos con un paisaje distinto y, sobre todo, posible.


apostando de nuevo por aquellas arquitecturas que mezclan usos y se abren a la ciudad, que reconocen la diferencia necesaria entre una condición urbana a nivel del peatón –por supuesto, abierta– y otra más cerrada.

probablemente un proyecto así bien planteado podría garantizar una buena cantidad de puntos electorales –que parece es la única preocupación de algunos gobernantes–, aunque con el pero que no puede empezarse sin pleaneación y al cuarto para la hora, como parece ser aquí la costumbre.

p.s. aquí un proyecto de taller 13 para recuperar el río de la piedad.

4.1.11

cambiar los paradigmas de la educación


sir ken robinson ya había explicado en ted que las escuelas matan la creatividad, aquí explica, ilustrado por cognitive media, por qué.

el futuro de los arquitectos

desde anarchitecture esta pregunta: ‎"¿cuál puede ser el papel de los arquitectos en la próxima década? deben los arquitectos insistir en ser maestros-constructores, diseñando, documentando y construyendo edificios (espacios), o desplazarse hacia nuevos servicios como la industria emergente de la consutoría de diseño en la que la creatividad es más valorada que la entrega de planos?"

el derecho a desvelarse

detesto ese puritanismo y la mojigatería hipócrita que en este país, a derecha e izquierda, se disfraza de paternalismo, de preocupación por el bienestar ajeno de un ogro autoritario mal disfrazado de filantrópico. hoy leo en la edición del reforma del 24 de diciembre del año pasado:
"la ampliación de dos horas en el funcionamiento de los antros de la ciudad de méxico estará acompañada de más accidentes relacionados al consumo de alcohol, alertaron especialistas.
a mayor espacio de consumo de bebidas alcohólicas, se incrementa el riesgo de que los bebedores se vean involucrados en accidentes, consideró manuel gonzález oscoy, académico de la facultad de psicología de la unam."
en el mismo artículo leo:
"la ampliación de los horarios, consideró joaquín quintana, presidente de convivencia sin violencia ac, es un retroceso en materia de seguridad y disminución de riesgo de accidentes, principalmente para los jóvenes."
el mentado académico acaso y el presidente de la asociación civil de pomposo nombre ignoran que en cualquier actividad humana mayor libertad implica mayor riesgo y no por eso hay que limitar las libertades sino administrar los riesgos. salir a la calle, más en estos tiempos, es también arriesgarse, pero sólo el cinismo o la perversidad pueden postular el toque de queda como solución. y quien come puede atragantarse y asfixiarse, pero la anorexia no es la respuesta.
sirvan esas muestras de autoritarismo mal disfrazado de bondad para citar, de nuevo, a lipovetsky:
"en la sociedad hipermoderna se multiplican las actividades humanas nocturanas (salidas ociosas, turnos de noche, servicios de 24 horas, comercios nocturnos, discotecas, bares y restaurantes), se reorganiza un nuevo espacio-tiempo de trabajo y ocio. en este contexto aumentan las necesidades nocturnas de desplazamiento que necesitan una oferta pública mucho más dotada y diversificada que la que tenemos actualmente. en europa hay ya muchas ciudades que cuentan con una red especial de autobuses nocturnos. en este sentido, sería deseable que el metro parisino funcionase, a semejanza del neoyorquino, ininterrumpidamente. [...] no hay poliltica de calidad de vida sin una oferta pública de servicios de desplazamiento, sin la organización de redes específicas para la noche, de las que puedan beneficiarse en particular los jóvenes, para los desplazamientos ociosos de los días laborables y, sobre todo, los fines de semana."
en fin, en vez de prohibir habría que ampliar posibilidades. incrementar el castigo a quien conduzca en estado de ebriedad, sí, pero al mismo tiempo generar medios de transporte eficientes y seguros a cualquier hora del día y de la noche –como ejemplo de lo mal que estamos en esta ciudad en eso que, finalmente, tiene que ver con nuestras libertades, diré que el sábado pasado no hubo manera, ni en taxi ni en microbus o autobús, de desplazarme los tres kilómetros que separan a mi casa del metro, ¡a las 8 de la noche!

transporte público bueno y elegante

otras citas del libro la cultura-mundo de lipovetsky y serroy:
"la hipermodernidad se materializa sobre todo en la urbanización creciente del mundo. estamos en la época de las megalópolis, las hiperciudades tentaculares que concentran a millones de individuos" en las que "sólo se puede seguir un camino: fomentar los transportes púbicos para reducir el uso privado del coche. flata que la oferta pública satisfaga el deseo del individuo. [...] en muchas ciudades se pone el acento en la belleza de la obra, enl a decoración de los trenes, la calidad y riqueza de los materiales, la armonía de líneas de las estaciones. quien haya subido al metro de seúl, sabe que es un metro concebido para crear un ambiente agradable para el usuario, lo contrario de la decepción profunda que se siente cuadno se baja al metro de parís, muchas de cuyas líneas parecen catacumbas."
y si eso dice lipovetsky del metro de parís, ¿qué podríamos decir en el df? –y eso de que el metro mexicano es de los mejores del mundo, que quizás haya sido cierto cuando se inauguró, es hoy otro de esos mitos con poco sustento de la grandeza mexicana. ¿y qué decir de micros, rtp y otras atrocidades?
lypovetsky y serroy agregan:
"en la época de las megalópolis, la calidad de vida exige una política de transportes públicos de calidad, en los que el bienestar y la estética se consideren criterios prioritarios, exponentes de la cultura del momento."

el mejor edificio religioso de los últimos 300 años

eso dice oscar tusquets de la sagrada familia de gaudí en un texto publicado hoy en el pais titulado ¿cómo pudimos equivocarnos tanto?, en relación a un manifiesto "instigado" por él entre otros, y apoyado por zevi y argan, por aalto y le corbusier, contrario a la culminación del templo. ahora tusquets explica por qué piensa que se equivocó.

3.1.11

de vestíbulo, a monumento, a mirador





el monumento a la revolución no es un edificio muy afortunado. no por sus proporciones –lo que no es culpa de ninguno de sus arquitectos: ni de émile bénard, a quien tras un turbio concurso se le adjudicó el diseño de lo que debía ser el palacio legislativo, ni de carlos obregón santacilia, quien en los años 30 propuso transformar la estructura del inconcluso palacio en el actual monumento– y tampoco por su entorno, deteriorado y no aprovechado a todo su potencial.
una de las pocas obras terminadas en el recién terminado año del bicentenario de la independencia y el centenario de la revolución fue la rehabilitación de dicho monumento, de la plaza en que se encuentra y del museo en su sótano. como la otra obra del porfiriato terminada en los 30s y remodelada el año pasado –bellas artes–, la intervención ha sido criticada, acaso con un purismo demasiado estricto, sobre todo por el ascensor inmodesto que, casi al centro de la cúpula, conecta al museo en el sótano con el mirador en la base de la misma. con todo, más allá de la probable razón de alguna de esas críticas, el resultado ha sido un espacio público –empezando por la plaza con fuentes ocupada por niños que corren, ciclistas y paseantes, además de los concurridos mirador y museo– de esos que mucha falta le hacen a esta ciudad: vivo, divertido, plural y –lo que no debiera asombrar hablando de espacio público– con público.