24.12.14
materia y memoria
7.4.13
¿qué es una arquitectura menor?
odiar todos los lenguajes de los maestros
gilles deleuze y félix guattari, kafka
y aquí se comprenden indirectamente muchas contingencias menores
herman melville, moby dick
"¿hacia dónde (en el mundo) está yendo la arquitectura? como cualquier arte, depende de lenguajes de los maestros para el impulso. en otro tiempos, sus maestros eran deidades y monarcas; desde la revolución industrial, estos han sido remplazados por las fuerzas más abstractas del «libre» mercado. las intenciones recientes de la arquitectura han echado sus raíces superficiales en los suelos de la tecno-virtuosidad y la eco-ética. con todo, la disciplina aun perpetúa la dialéctica entre el espacio interior y el exterior, la producción de edificios, las aspiraciones heroicas del arquitecto. sirviendo a las influencias y deseos del poder corporativo, el lenguaje mayor de la arquitectura es otro producto más de una cultura dominada por el capital simbólico. sus convenciones se tambalean en el precipicio de la saturación, llevándonos a una proposición aparentemente extraña : la arquitectura no puede limitarse a la búsqueda estética de hacer edificios; debe ahora comprometerse en una política para selectivamente deshacerlos."
jill stoner, toward a minor architecture
16.1.13
le corbusier redibujado
dibujar es una forma de ver y por tanto de entender. por eso un dibujo nunca se termina o no de una vez. y por eso también volvemos a dibujar, lo mismo, otra vez pero de otra manera, para entender más, entender otras cosas, entender de otro modo. no sorprende pues que, pese a que ya existen otros libros con dibujos de la obra de le corbusier –además de los que él mismo publicó–, aparezca uno nuevo.
en un libro relativamente reciente peter eisenman estudia "diez edificios canónicos 1950-2000" –entre ellos una obra de le corbusier– a través de dibujos analíticos. también geoffrey baker le dedicó un libro, "le corbusier, análisis de la forma", a estudiar la obra del famoso suizo-francés con dibujos y diagramas. y tadao ando guió a sus alumnos a dibujar, en precisos y preciosos planos de finísimas líneas, todas las casas de le corbusier.
a éstos se suma "le corbusier redrawn, the houses", de steven park. 26 casas, desde el taller de amadeo ozenfant, de 1922 –que sirviera de modelo para que juan o'gorman diseñara las casas-estudio de diego rivera y frida kahlo– hasta la maison de l'homme, construida póstumamente en 1963. todas las casas están dibujadas en planta, secciones y alzados a una escala de 1:200 y de 22 se incluyen perspectivas exteriores y seccionadas.
en el prefacio, park dice que el propósito de su libro es "ayudar a los estudiantes a desarrollar y refinar sus habilidades de visualización al estudiar las casas de le corbusier en tres dimensiones," y agrega que "las ilustraciones, sin embargo, no pretenden recrear o remplazar la experiencia real de las casas: se invita a los lectores a visitar las casas documentadas." la aclaración me parece innecesaria: supongo nadie pensará que los dibujos, por más precisos y claros que sean, puedan sustituir la experiencia de visitar esas obras –no imagino a nadie negándose a ir a poissy, en francia, a ver la villa savoye, diciendo "gracias, ya vi los dibujos." pero me queda claro que la afirmación contraria es también totalmente válida: nunca la experiencia real podrá recrear o remplazar la experiencia del dibujo. es por eso que dibujamos y redibujamos, una y otra vez.
[más sobre el dibujo aquí, acá y allá]
2.12.12
los dos órdenes de la arquitectura
la arquitectura arreglada es razonada y artificial; se produce gracias al talento y la gobierna el gusto. la arquitectura orgánica, por otro lado, es producto de una oscura necesidad para la expresión personal que es subconsciente. es como si la naturaleza misma, mediante un órgano humano de su dominio, se hubiera puesto al servicio de los hijos y las hijas del hombre.
la arquitectura arreglada, en sus mejores manifestaciones, es producto del orgullo, del conocimiento, de la confianza asombrada de contemplarse. parece decirle a las obras de la naturaleza «te mostraré un truco que vale pro dos de esos.» la arquitectura arreglada sustituye la sutileza de la geometría natural y por su infinita e inesperada variedad por un sistema euclideano de líneas rectas y si acaso arcos de círculo, ensamblados y arreglados de acuerdo a lógicas definidas y particulares. es creada, no creativa; imaginada, no imaginativa. la arquitectura orgánica es tanto creativa como imaginativa. no es euclideana en el sentido de que posee más dimensiones –es decir, subiere la extensión en direcciónes y regiones en las que el espíritu se encuentra como en casa, pero de las que los sentidos no dan razón al cerebro.
para dejarlo claro, se puede decir que la arquitectura arreglada y la orgánica tienen tanta relación entre ellas como un piano con un violín. el piano es un instrumento que no da discordancias si se siguen las reglas. un violín requiere oído absoluto –una rectitud interior. tiene un modo de traicionar al hombre de talento y glorificar su genio, haciéndose uno con su cuerpo y su alma."
claude bragdon, architecture and democracy, nueva york, alfred knopf, 1918.
3.8.12
el cuaderno de viaje
precisamente contra la guía escribió joseph roth en su cuaderno de viaje las ciudades blancas. dice que hay que viajar sin horarios, que "las guías relatan hechos falsos" y que "los libros de viajes están dictados por un espíritu estúpido, incapaz de creer en la variabilidad del mundo." Esa falsedad de la guía es producto, para roth, del buen observador: "el 'buen observador' el el informador más triste. registra todo cuanto está sujeto a cambios con los ojos bien abiertos, pero rígidos. no escucha su propio interior. debería hacerlo, sin embargo. en tal caso, al menos informaría sobre sus voces. capta la voz de un simple segundo. pero todo el mundo sabe que otras voces sonarán apenas abandone su posición de espía. y antes de que lo describa, el mundo que ha conocido ya no será el mismo." por eso en su cuaderno de viaje por ciudades como lyon, aviñón, nimes o marsella, roth no cuenta lo que ve sino lo que encuentra o, más bien, el encuentro entre lo que ve, lo que sabe y la transformación que lo visto suscita en lo que sabe.
el viaje a japón de teodoro gonzález de león –del que ayer se presentaron los tomos dos y tres, recién editados– no es ni guía ni informe, sino la descripción de un viaje y entonces, tal vez, el viaje mismo –si asumimos que, como en el caso del sueño, en el del viaje la descripción no representa sino presenta. no un recuento de lo visto o de lo sabido sino de los efectos, múltiples, de uno sobre otro y, principalmente –según citó gonzález de león a borges explicando su viaje a japón como el encuentro con lo otro– de lo otro sobre uno.
29.4.12
volúmenes
16.3.12
bgp arquitectura
9.3.12
productora
si el nombre no es lo de menos, habría que leer en el de la oficina de arquitectura conformada por carlos bedoya, wonne ickx, víctor jaime y abel perles, productora, una declaración de principios. su libro de reciente aparición, editado por arquine, da algunas pistas. la portada negra no tiene mayor información que una planta abstracta –código secreto para arquitectos– y un número uno que anuncia, supongo, una serie. las primeras treinta páginas son fotos y ningún texto, ninguna explicación de los productos mostrados – los textos: un ensayo de maurizio pezo, otro de kersten geers, uno más, a manera de epílogo, de miquel adriá y las descripciones de cada proyecto, vendrán en la segunda mitad del libro. y si digo productos es porque eso hace una productora: produce productos, no obras – la obra, leí en algún texto de jean françois lyotard, es un vuelco suplementario al producto. definirse como una productora y, en consecuencia, a lo que uno hace como productos, puede entenderse como una afirmación de la condición técnica de la arquitectura. y la arquitectura es, sin duda, una técnica, en varios aspectos complementarios, lo que no implica negar la posibilidad de entenderla como arte, al contrario.
según la interpretación que hace heidegger de la palabra griega techné, que significaba tanto arte como lo que nosotros hoy llamamos técnica, su sentido es precisamente la producción –que los griegos llamaban poiesis. producir, explica, es sacar algo a la luz, hacerlo visible, aparente. y eso, producir, no sólo lo hace la técnica. de hecho la naturaleza –la physis– también es poiética, también produce y la técnica es un suplemento para aquello que la naturaleza no produce por sí misma.
como la naturaleza, la técnica –y la arquitectura en cuanto tal– produce mediante series de reglas y combinaciones precisas de materiales limitados una gran variedad de productos. productora actúa de esa manera. no se trata de austeridad ni mucho menos de eso que alguna vez se calificó como minimalismo, sino de la demostración de que en el fondo la arquitectura –con todo el complejo de ideas y posiciones que implica– se sustenta en variaciones al plano y a su ausencia –plano que puede ser muro, piso, techo, cerramiento, puerta, ventana, etc. el dibujo casi diagramático –donde esos planos son líneas– y las imágenes que renuncian al artificio y a la simulación hiperrealista, son, sin duda, parte de esa demostración.
el libro de productora, editado por arquine, será presentado mañana sábado 10 de marzo, en el museo el eco a las 7.30 pm.
1.3.12
ciudad satélite
29.9.11
presentar historias
26.5.11
las escenas de la calle


normalmente espero a terminar de leer un libro antes de comentarlo aca. pero el desorden con que acostumbro leer puede provocar que abra un libro y lo termine meses después, leyendo en el intervalo otros. así que iré comentando en desorden temas de the scenes of the street and other essays, que reune ensayos, escritos y publicados a lo largo de varios años por anthony vidler.26.4.11
la ciudad de massimo cacciari

“hablar de la ciudad en términos generales no tiene mucho sentido.” eso dice massimo cacciari –platónicamente filósofo y político, alcalde de venecia en dos ocasiones y profesor en la escuela de arquitectura en la misma ciudad– al inicio de un libro titulado, precisamente, la ciudad, y que acaba de ser publicado en español por gustavo gili.
originado en un seminario, cacciari recorre en este libro la idea y la historia de la ciudad desde la polis griega hasta la post-metrópoli actual, pasando por la metrópoli que fue cuna e incubadora de la modernidad.
el punto de partida de cacciari, filósofo al fin, es la distinción entre la polis griega y la civitas romana. la segunda, explica, no es la consecuencia lógica de la primera sino algo bien distinto. la polis, dice, era para los griegos antes que otra cosa el lugar de una comunidad, la “sede de una gente,” que se identifican como tales, como pueblo, “como unidad de personas del mismo género” –entendiendo género como mismo grupo, misma familia. la civitas, en cambio, “es la concurrencia conjunta, el confluir de personas muy diferentes.” esa es la fuerza de la ciudad romana –la fuerza de roma y por tanto la fuerza del imperio: hacer que la ciudadanía no sea un requisito sino un efecto de la ciudad. “la idea de que aquello que nos une –escribe cacciari– aquello que tenemos en común, no tiene nada de originario, sino que es solamente un fin, es algo grandioso. esto no es otra cosa que la ‘globalización’: hacer de la orbis una urbis.
esa diferencia se articula en una diferencia radical entre concebir la ciudad como morada, como una gran casa donde estar como en una gran familia –la polis–, o la ciudad “como una máquina que nos permita hacer nuestros negocios con la mínima resistencia” –la civitas. la ciudad, pues –explica cacciari– como “lugar de intercambio humano,” como lugar de ocio, o como lugar para la producción, el desarrollo, la invención y el intercambio de bienes e ideas: lugar de negocio.
la arquitectura y el urbanismo, dice cacciari, deben hacerse cargo de entender esta doble y paradójica dimensión. “¿qué le pedimos a la ciudad?” cacciari responde: “es mejor hacer proyectos de arquitectura y de urbanismo que pongan en evidencia ante el público el carácter contradictorio propio de la pregunta, sin cubrir ni mistificar esta situación, sin pretender superarla con cualquier huida hacia delante o volviendo al pasado de atenas. no habrá más ágora.”
con todo, entre la polis y la civitas podemos decir que la segunda se impuso: las metrópolis de la modernidad son realmente metrocivitas: “la evolución hacia la metrópoli ha sido posible porque el punto de partida de la ciudad europea no has sido la polis griega sino la civitas romana” la metrópoli es la ciudad –la última ciudad o ya sólo una simulación de la ciudad– cuando la urbanización ha cubierto al orbe por entero, disolviendo toda forma urbana tradicional. la post-metrópoli equivale a la identidad entre ciudad y territorio. un territorio –y habría que subrayar el singular: uno sólo– en el que “los límites son puramente administrativos y artificiales y no tienen ningún sentido geográfico, simbólico o político. habitamos –agrega cacciari– territorios indefinidos, las funciones se distribuyen en el interior, independientes de toda lógica programática, de todo urbanismo; se ubican según intereses especulativos y presiones sociales, pero no según un proyecto urbanístico.”
para esta ciudad-territorio, ciudad genérica, digamos haciendo un guiño a koolhaas, cacciari recomienda una arquitectura también genérica: “se necesita quizá comenzar a proyectar en voz baja, modestamente, renunciar a las grandes pretensiones simbólicas que amenazan a cada instante con caer en el ridículo e intentar combinar más funciones al construir edificios.” y entender que, desde siempre, “la verdadera ciudadanía reside en el futuro.”
[cacciari, massimo, la ciudad, Gustavo Gili, Barcelona, 2010]
25.8.10
pornotopías

12.8.10
arquitecturas parlamentarias

el jueves pasado, en el patio del senado de la república, fue presentado el libro arquitecturas parlamentarias, de axel arañó y jose miguel gonzález. lo presentaron
teodoro gonzález de león, jesús silva herzog márquez y felipe leal, consuelo saizar por el cnca, carlos navarrete por el senado y, moderando, alonso lujambio, de la sep, además de los autores.
el primero en hablar fue teodoro gonzález de león quien, tras elogiar la investigación y el trabajo de hacer comparables, en dibujos y fotografías, todos los recintos parlamentarios del país, describió que de los 34, más de las dos terceras partes tienen forma de auditorio y del resto, sólo uno tiene bancadas enfrentadas, siguiendo el modelo del parlamento inglés, los otros son medias herraduras. Los auditorios, dijo, pese al nombre, son espacios pensados para ver o, más bien, para que una audiencia pasiva y paciente escuche con atención lo que dice un actor. No son, digamos, formas del diálogo o, especificando, formas espaciales que favorezcan el diálogo. Añadió: los edificios de cámaras de diputados o senadores en forma de auditorios son –como demuestran los enormes de la ex unión soviética o los chinos– expresiones del autoritarismo.
después de la intervención de gonzález de león, habló jesús silva herzog márquez. lo que dijo puede leerse en su blog, pero retomo aquí algunos fragmentos:
"dictaduras y repúblicas han entendido el poder de la arquitectura. todo régimen político necesita expresarse visualmente: requiere continentes y volúmenes; precisa símbolos y ritos. y porque la continuidad de una nación aspira a alguna trascendencia, también requiere templos. sitios revestidos de alguna solemnidad para la escenificación de las ceremonias de renovación y de cambio."
dijo también que “la arquitectura parlamentaria mexicana es francamente anodina, una arquitectura carente de personalidad. se trata de una arquitectura que no vive con frescura su tradición ni con naturalidad el tiempo presente. neocolonialismo helado y modernidad de centro comercial.” el mejor ejemplo –por malo– de esto es también el mayor: el palacio legislativo de san lázaro, obra de pedro ramírez vázquez y que silva herzog califica, con precisión, de arquitectura fascista:
“la monstruosidad arquitectónica de san lázaro es buen símbolo del régimen hegemónico que celebraba. más que culminación de la arquitectura nacionalista, se trata de una muestra de arquitectura fascista. lo es por las dimensiones del edificio, la solidez impenetrable de lo pétreo; la sacralización de lo nacional, la disposición reverencial del auditorio. el presidencialismo retratado en su ambición, en su poder y en su mal gusto.”
silva-herzog terminó su intervención con un guiño a lujambio y una doble crítica a nuestra modesta, enclenque democracia: “el más lúcido politólogo de mi generación –dijo– tuvo el acierto de calificar nuestra democracia como tonta. después de recorrer el libro de nuestra arquitectura parlamentaria, quisiera agregar otro adjetivo: tenemos una democracia horrible.”
curioso fue que, tras los comentarios de gonzález de león y, en especial, de silva-herzog, lujambio prefirió apaciguar la tormenta crítica que se avisaba. se habló de la historia del inconcluso palacio legislativo en tiempos de don porfirio y del aun inconcluso edificio del senado en reforma e insurgentes, de la edición del libro y, para terminar, carlos navarrete habló de la manera como funciona el senado en méxico. respondió al comentario de gonzález de léon –que los recintos parlamentarios en méxico no son espacios propicios para el diálogo– con una curiosa explicación que, a mi entender, validaba la crítica del primero: al llegar al edificio del senado, dijo, las propuestas ya han sido discutidas y acordadas en comisiones, en las oficinas de los senadores o incluso en restaurantes. en fin.
el helenista francés jean pierre vernant explicó varias veces el peso de la invención de un espacio específico –el ágora– y la condición que implicaba –la isonomía: que cualquiera hay presente en tanto ciudadano tenía en principio el mismo derecho a opinar– en el surgimiento de la democracia griega. también la manera como algunos artilugios técnicos –como la retórica, por ejemplo– y la necesidad de trasladar a la asamblea de la plaza pública, horizontal –donde la búsqueda de acuerdos generaba un reacomodo espacial de los asistentes que la misma plaza hacía posible– al teatro –donde era mucho más fácil asignar e identificar posiciones, tanto físicas como políticas– transformaron el ejercicio de la misma. el libro making thing public, atmospheres of democracy, editado por bruno latour y peter weibel, trata de la manera como están imbricados el espacio político y el espacio físico de las cosas, la arquitectura –no sólo metafórica– de los sistemas políticos y las arquitecturas –no sólo físicas– en que dichos sistemas tienen lugar.
15.7.10
elogio de la geometría
2.3.10
supercritical


























