21.11.11

in a barbie world


la profesión del año 2011 de barbie es, sí, arquitecto. no, no: arquitecta. y ese es uno de los temas que toca la revista metropolis al preguntarse "¿qué puede hacer un juguete por la arquitectura?"
la pregunta no se refiere a los bloques de madera desarrollados por friedrich froebel en los años 30 del siglo 19, y que frank lloyd wright señaló como su primera influencia y aprendizaje arquitectónico, sino a la barbie arquitecta, con sus botitas, sus instrumentos de trabajo rosa barragán y su maqueta que es más bien una casa de muñecas de una muñeca.
en una profesión dominada por hombres –pese a la clara capacidad demostrada por muchas mujeres a lo largo de una historia marginada: piénsese tan sólo en el caso, no tan lejano, de rober venturi recibiendo el pritzker mientras denise scott brown, su socia y esposa, era sólo mencionada como "talentosa compañera"–, la muñeca arquitecta se ve como un estereotipo que vuelve trivial la batalla de muchas mujeres al menos en el siglo 20 para destacar en esa profesión.