25.3.16
hermann kallenbach
Según la Enciclopedia Británica, Satyagraha es una palabra de origen sánscrito que quiere decir apego a la verdad —en Wikipedia dice que viene de satya, verdad, y agraha, insistencia. Gandhi acuñó el término en la primera década del siglo XX, cuando vivía en Sudáfrica, y algo le debe a la desobediencia civil que practicó Henry David Thoreau en Estados Unidos a mediados del siglo XIX. Gandhi vivió en Sudáfrica entre 1893 y 1915 y fue ahí donde inició su lucha no contra el dominio inglés sino contra la discriminación racial. En Sudáfrica conoció a Hermann Kallenbach, quien se convirtió en uno de sus más queridos amigos. Kallenbach, dos años menor que Gandhi, pertenecía a una familia judío-alemana y según algunos datos habría nacido en Prusia del Este, en lo que hoy es parte del territorio de Lituania, el primero de marzo de 1871. Estudió arquitectura en Stuttgart y Munich y llegó a Sudáfrica en 1896, estableciéndose en Johannesburgo. Probablemente conoció a Gandhi en 1904. En 1906 éste ya rentaba alguna propiedad de aquél. Al abogado indio le llamaba la atención el “amor por el lujo” de este arquitecto y hábil negociante, pero la amistad con Gandhi hizo que Kallenbach cambiara su modo de vida e incluso su dieta, volviéndose vegetariano.
Entre 1908 y 1909, Gandhi y Kallenbach vivieron juntos en una casa diseñada por el segundo en Johannesburgo y que hoy se conoce como la Casa Stayagraha. Dos cabañas redondas con formas provenientes de la tradición local pero construidas con métodos modernos, albergaron al abogado indio y al arquitecto judío alemán. La cercanía de estos dos personajes ha hecho que algunos supongan mayor intimidad, buscando atentamente pistas en la correspondencia que sostuvieron a lo largo de muchos años. “Desde el primer día que lo conocí —le escribe Gandhi a Kallenbach—, supe que estaríamos ligados por toda la vida. Se lo dije un día: nuestras almas se reconocieron. La existencia sin usted me parece un gran desierto.” En 1910 Kallenbach fundó una granja para que ahí trabajaran inmigrantes indios; Gandhi la bautizó como Granja Tolstoi, en honor al escritor ruso que tanto admiraba.
El arquitecto apoyó a Gandhi en la Stayagraha e incluso fueron encarcelados juntos en noviembre de 1913. Al ser liberados viajaron juntos a Inglaterra y planeaban regresar también juntos a la India, pero al estallar la Primera Guerra Kallenbach fue detenido por su nacionalidad alemana. Para 1921 Kallenbach ya estaba de vuelta en Sudáfrica. Con el ascenso del Nazismo, reafirmó su identidad judía y se convirtió en un sionista convencido. En 1937 visitó a Gandhi buscando su apoyo público y abierto a la causa sionista. No lo consiguió. Kallenbach discrepaba también con su viejo amigo sobre la idea de resistir sin violencia a alguien como Hitler. No obstante el desacuerdo, su amistad continuó a distancia hasta la muerte de Kallenbach, el 25 de marzo de 1945.
24.3.16
la villa noailles
Charles de Noailles nació en 1891 y fue el menor de los hijos de François-Eugène Joseph Marie Napoleón de Noailles, Príncipe de Poix y nieto de la duquesa Anne Murat, sobrina del Emperador Napoleón. En 1923 se casó con Marie-Laure Henriette Anne Bischoffsheim, heredera de una gran fortuna, hija de Maurice Bischoffsheim y de Laure Marie Charlotte de Sade, condesa de Chevigné, bisnieta del Marqués de Sade e inspiración de Marcel Proust para el personaje de la duquesa de Guermantes. Tal linaje no es poca cosa.
Pero los Noailles no pasaron a la historia por sus ancestros sino por haber sido coleccionistas y mecenas de varios artistas contemporáneos suyos y hoy famosos. Su colección de pintura incluye obras de Braque, Klee, Matisse, Picasso, Balthus, Mondrian, Ernst, Miró o su gran amigo: Jean Cocteau, cuya primer película, La sangre de un poeta, financiaron. También produjeron películas de Man Ray y la segunda de Luis Buñuel, El asno de oro. Otros de sus amigos y protegidos eran Salvador Dalí, Yves Saint Laurent, Edward James —el que imaginó Xilitla—, los hermanos Giacometti, Jacques Lacan, Cole Porter o Gilbert Bécaud. ¡Qué más dan Napoleón y Sade en esa historia!
A todos estos notables, los Noailles los recibían en su palacete del número 11 de la Plaza de los Estados Unidos, en el distrito XVI de París —hoy convertido en la Maison Baccarat, donde Philippe Sarck recreó la habitación de la escena final de Odisea 2001—, o en la casa que se construyeron recién casados en Hyères, frente al Mediterráneo. Esa casa la diseñó en 1923 Robert Mallet Stevens y la empezaron a habitar en enero de 1925.
Mallet Stevens nació en París el 24 de marzo de 1886 y estudió en la Escuela Especial de Arquitectura, la única escuela privada de arquitectura en Francia, fundada en 1865 y que en su origen fue apoyada por Viollet-Leduc cuando encontró oposición para reformar la Escuela Imperial de Bellas Artes. Diseñó muebles y decorados para películas antes de proyectar, en 1921, la villa del diseñador de ropa Paul Poiret. En 1927 inauguró, en un terreno propiedad de Marie Bischoffsheim en el distrito 16 de París, la calle que lleva su nombre y en la que diseñó todas las casas. También diseñó una villa cercana a la Cook, de Le Corbusier.
La villa Noailles es una de esas casas, como la de Curzio Malaparte, la de Eileen Gray, la de vidrio diseñada por Pierre Chareau o la de Wittgenstein para su hermana, que forman parte de una historia paralela de la arquitectura moderna. “Como una acrópolis sobre una colina con espectaculares vistas al mar, es una de las primeras casas modernas construidas en Francia, concebida como un trasatlántico,” según dice la información para turistas. Y es cierto. Sus jardines surrealistas —no en balde ahí se pasearon Dalí, Buñuel, Man Ray y Cocteau— prefiguran a la famosa terraza del apartamento de Charles de Beistegui que diseñó Le Corbusier a finales de los años 20 sobre los Campos Elíseos. Son obra de Gabriel Guevrekian, arquitecto y paisajista persa nacido en Estambul a principios del siglo XX y que además de trabajar con Mallet Stevens lo hizo con el mismo Le Corbusier y con André Lurçat y Heri Sauvage, entre otros. Algunos detalles de la casa, como una ventana que se abre completamente en la terraza, los diseñó en colaboración con Jean Prouvé y los muebles los diseñaron Pierre Chareau, Eileen Gray y el propio Mallet Stevens.
Los Noailles dejaron de usar su casa de Hyêres poco a poco a partir de la posguerra. Ya se encontraba en mal estado incluso cuando Marie murió en 1970, y quedó definitivamente abandonada hasta que en 1973 la compró el gobierno de la ciudad y la transformó en parque público y centro cultural. Su restauración se inició en los años 90 y desde el 2007 ofrece residencias para artistas. Mallet Stevens murió el 8 de febrero de 1945.
23.3.16
el primer elevador
Según la Grove Encyclopedia of American Art, John Gaynor nació en Irlanda por ahí de 1826. En 1851, su nombre apareció por primera vez en el directorio de Broolkyn, pero en 1863 dejó Nueva York y se encaminó a la Costa Oeste. Ahí trabajó para el millonario William Chapman Ralston, originario de Ohio y que hizo su fortuna en la minería. Ralston fundó en San Francisco el Banco de California pero, según se lee en Wikipedia, su sueño fue construir el Hotel Palace. Invirtió más de cinco millones de dólares en esa obra, agotando los recursos de su bando y llevándolo finalmente a la quiebra. John Gaynor diseñó el edificio del hotel. Se inauguró el 2 de octubre de1875 y fue destruido en el incendio que siguió al terremoto de 1906. En 1909 se reconstruyó.
De los años que pasó en Nueva York, sólo se conoce un edificio hecho por Gaynor, el Haughwouf, en la esquina de Broadway y Broome. Eder V. Haughwouf había establecido desde 1832 una compañía de importación de porcelana, plata, candelabros y demás objetos domésticos de lujo. Lee Edward Gray cuenta en su libro Ascending Rooms to Expresss Elevators: HIstory of the Passanger Elevator in the 19th Century, que la compañía de Haughwouf estuvo en los números 561 y 563 de Broadway desde 1838 hasta 1857. El 16 de marzo de 1857, Haughwouf cerró la vieja tienda y se puso a preparar la gran inauguración del nuevo edificio diseñado por Gaynor, la noche del 23 de marzo.
Gaynor se inspiró para la fachada de su diseño en la biblioteca veneciana de Jacopo Sansovino, construida en 1546. Se fabricó con acero fundido en los talleres de Daniel Badger, cuya familia de armadores de barcos había instalado una fundidora en Nueva York en 1846, desde donde enviaba elementos prefabricados de fierro fundido a todos los Estados Unidos y a lugares más lejanos, como La Habana o El Cairo.
El nuevo edificio de Haughwouf tenía cinco pisos de altura, pero contaba con un elevador: el primero para pasajeros que se instaló en el mundo. Gray cita un reportaje del New York Tribune: “entre las novedades que notamos se encuentra un elevador que deberá trabajar con vapor y estará amueblado con un sofá y un carruaje para llevar a las señoras de un piso a otro. La caldera y el motor a vapor se encuentran en el lote trasero, separados del edificio principal.” Gray apunta la ambigua redacción usando presente y futuro. Los registros en los archivos de la compañía de Elisha Otis dicen que el elevador se embarcó de Yonkers el mismo 23 de marzo, y que no se instaló sino hasta el 6 de abril. Se trató de un Otis Nº 1 —evidentemente— con una capacidad de carga de 1000 libras y una velocidad de 120 metros por minuto y un costo de 200 dólares —a costo actual unos 8 mil, lo que resulta sorprendentemente barato para nuestros estándares.
A mediados del siglo XX, el edificio Wauthwouf quedaba en la zona que Robert Moses planeaba demoler para construir el Lower Manhattan Expressway pero, para molestia de Moses, perdió en las audiencias que en 1966 declararon como patrimonio al edificio diseñado por Gaynor.
17.3.15
16 de marzo : otto y beuys
el 16 de marzo de 1944, el stuka de la luftwaffe en el que volaba joseph beuys fue derribado en el frente de crimea. una tribu nómada lo rescató y cuidó, cubriéndolo con grasa animal y fieltro —materiales que reutilizaría constantemente en su obra.
frei otto fue piloto de la luftwaffe al final de la segunda guerra. fue recluido en un campo de prisioneros de guerra cerca de chartres —donde se encuentra una de las mejores y más conocidas catedrales góticas. en el campo de concentración, otto construyó tiendas de campaña para él y sus compañeros. eso también marcaría el resto de su obra.
nomadismo y supervivencia.
[si entendiera alemán sabría que dicen "beuys" y "otto" en esta representación de una mesa de discusión en la que participaron en zurich en 1983]
otto y graves
otto y graves podría ser el nombre de una pareja de magos. una pareja dispareja, seguramente, como penn y teller, tal vez.
frei otto nació en alemania en 1925 y estudió arquitectura en berlín. fue piloto de un avión de combate en la segunda guerra. michael graves nació nueve años después en indianapolis. su posgrado en arquitectura lo obtuvo en harvard en 1959. los dos murieron con tres días de diferencia. otto el lunes 9 de marzo —el día que nació luis barragán— y graves el 12. a otto, el jurado del pritzker —el reconocimiento de arquitectura más prestigioso en nuestra época— lo había elegido para el premio de este año. el anuncio oficial se adelantó y se hizo público al día siguiente de su muerte.
a graves nunca le dieron el pritzker. su arquitectura a muchos les habrá parecido demasiado poco seria para dicho premio. pero el pritzker fue a parar a manos de hollein, rossi, stirling o venturi, quienes también tuvieron su momento posmo, aunque ninguno de ellos llegó a rematar un edificio usando a los enanos de blanca nieves a guisa de atlantes. graves y su arquitectura no tenían el respaldo teórico de rossi, con su visión de la ciudad y su entendimiento de la memoria, o de venturi con su ironía, ni del primer y psicodélico hollein. como stirling, empezó interesándose por las ideas de le corbusier. sus primeras casas —al igual que las de los otros cuatro de los new york five: eisenmann, gwathmey, meier y hejduk— despliegan variaciones formales a los cinco principios de la arquitectura propuestos por el suizo. pero su gran golpe arquitectónico inicial seguramente fue el edificio de las oficinas municipales de portland, construido en 1982 y calificado como “el primer edificio posmoderno de los estados unidos” —lo que implica ignorar la obra de arquitectos como edward durrell stone o incluso, de creerle a charles jenks o vincent scully, al mismísimo louis kahn. el año pasado el ayuntamiento de portland se debatía entre si remodelar el edificio o tirarlo y construir uno nuevo.
en alemán frei —aclara la nota biográfica del premio pritzker— quiere decir libre. grave, en cambio, es en inglés tumba y también grave, pesado. y aunque, tras el edificio en portland, la arquitectura de graves quería ser juguetona y agradar al gusto popular, realmente es pesada: bloques densos que ni con sus superficies coloridas se aligeran. la arquitectura de otto, en cambio, no se construye desde el suelo: se teje en el aire. si de la gravitas latina la arquitectura de graves se queda sólo con la pesadez olvidando la severidad y la mesura, la arquitectura de otto no sólo desafía la gravedad, en el sentido físico, sino que parece ignorarla. a la pregunta de buckminster fuller —¿cuánto pesa su edificio?— otto pudo haber respondido casi nada, venciendo sin duda a lord foster —quien dijo que otto nos enseñó que la arquitectura no debe ser aplastada por el peso de su propia tradición.
la arquitectura de frei otto reivindica y confirma las ideas que en el siglo XIX teorizó el alemán gottfried semper aunque, al mismo tiempo, las contradice. bruno queysanne explica que, para semper, “la arquitectura no comienza con la construcción de una estructura que habrá, en un segundo tiempo, que rellenar, cubrir los vacíos entre los elemento que componen el sistema de vigas y de postes portantes.” para semper el origen de la arquitectura es textil y no constructivo: “el primer gesto arquitectural —continúa explicando queysanne— es aquel que consiste en delimitar el espacio alrededor de un hogar desplegando un tendido que lo cierra, protegiéndolo y dándole forma al espacio donde reunirse. el problema técnico de sostener en pie tal tendido es secundario.” siguiendo en esto a semper, adolf loos decía que, teniendo un arquitecto la misión de hacer un espacio cálido y habitable, podía conformarlo con textiles, con alfombras. “pero con alfombras no puede construirse una casa: tanto la alfombra como el tapiz requieren un armazón constructivo que los mantenga siempre en la posición adecuada. concebir este armazón es la segunda misión del arquitecto.” se teje, se envuelve el espacio, pues, y luego se estructura. de ahí vendrá también la división entre la piel y los huesos del tercero en esta genealogía: mies van der rohe.
pero otto no envolvía y luego estructuraba, sino que buscó la manera de hacer que la estructura fuera la tela y viceversa. si la arquitectura de graves, grave, fue toda de muros vueltos imagen, anuncio o ícono, la de otto, libre, fue toda envoltura vuelta estructura: tiendas y tendidos y, en buena parte, temporal, efímera. en el comunicado de prensa del pritzker se lee que, “en contraste con la pesada arquitectura de columnas, piedra y mampostería preferida por los nazis de la alemania en la que creció, la obra ligera, abierta a la naturaleza y a la luz de otto es no-jerárquica, democrática, eficiente energéticamente y de bajo costo.” pero el contraste no se da sólo con aquella arquitectura sino también con otra, más actual: el expresionismo geométrico y espectacular del capitalismo tardío. tomemos por ejemplo a gehry —quien dijo que otto encontró lógica en la complejidad y cambió nuestra manera de entender la relación entre edificio y estructura—: donde la arquitectura de éste se retuerce queriendo parecer interesante, la de otto se despliega sin esfuerzo.
graves y otto: dos arquitectos notables, cada uno por distintas razones y motivos, muertos esta semana y que nos hacen pensar, de nuevo, la gravedad y la ligereza de la arquitectura.
16.2.15
7.2.15
5.2.15
la barcelona de palo
hoy vi —y me senté— en esta curiosa silla barcelona —la clásica de mies— en versión de palo (ahí en ese cruce reforzado se puede oír a la madera gritar: ¡auxilio, no soy acero!
4.2.15
demolición paso a paso
la demolición del prentice women's hospital en chicago —vía @carlosbravoreg
una nota de paola aguirre al respecto aquí.
24.12.14
materia y memoria
hace algunos años le encargué a mi madre materia y memoria, de henri bergson. por alguna razón se le ocurrió comprarlo en los puestos de libros usados al lado del sena. el libro, editado por las presses universitaires de france en 1939, viene firmado y fechado en al primera página: p. quet, 1-5-1940, subrayado y anotado. la última anotación, una línea y una equis al margen, están en la página 146. una página antes hay una hoja manuscrita. entre las páginas 192 y 193 hay unas flores secas. nunca he leído el libro. materia y memoria.
23.12.14
10.11.14
la casa blanca y la torreblanca
va —de nuevo— lo que escribió josé villagrán garcía en el prólogo a "builders in the sun: five mexican architects", libro de 1967 y que citó en su muro de facebook juan manuel heredia:
"el casi brutal contraste entre la ostentación de muchos edificios públicos —y muchos más privados— y el hecho desnudo de nuestra pobreza nos causa una sorpresa incómoda sobre cómo estos extremos pueden coincidir lado a lado."34 años antes de que villagrán escribiera eso, juan legarreta envió, indignado, en vez de la transcripción de su conferencia en las pláticas del 33 aquella nota diciendo:
"un pueblo que vive en jacales y cuartos redondos, no puede HABLAR arquitectura.haremos las casas del pueblo.estetas y retóricos —ojalá mueran todos— harán después sus discusiones."la retórica oficial de este país lleva repitiendo por lo menos 80 años que "luchamos contra la pobreza." aunque hoy ya ni siquiera la arquitectura pública es ostentosa. dispendiosa sí, pero vulgar y mediocre, en su mayoría, o hecha a las carreras y sin ideas claras, inconclusa y muchas veces hasta ridícula.
la distancia entre las casas de los ricos y los poderosos y las de los pobres, se ha incrementado en proporción inversa a la decadencia de la arquitectura pública. la casa torreblanca, el palacete de la hija de plutarco elías calles en la esquina de guadalajara y parque españa, resulta escandalosamente modesta frente a la casa blanca —propiedad de la esposa de peña, según el comunicado oficial de la presidencia de la república. peor aun pensando que los jacales y cuartos redondos del pueblo siguen siendo igualmente miserables —con la diferencia que hoy no se los construye cada uno sino que, ante la complacencia de un gobierno que se ha olvidado de hacer casi todo lo que le corresponde, los producen en masa inversionistas que sólo buscan amarrar a los compradores a créditos acaso impagables.
pero la mansión sin libreros —como escribe alejandro páez varela— no sólo es muestra de que la pobreza y la injusticia social en este país se mantiene desde hace 80 años —no igual, es cierto: muchos pobres lo son comparativamente menos que antes, pero pocos ricos lo son mucho más y la movilidad económica es casi nula. ni tampoco es muestra sólo del gusto chabacano de nuevo rico inculto de peña y su señora, la dueña. es sobre todo muestra de la poca ética y el cinismo que privan entre quienes detentan —y ostentan— el poder en este país: los relojes de romero deschamps, las fiestas del ex-niño verde, las compras de la maestra ahora presa, la fortuna de napoleón o el tráfico de influencias y conflicto de intereses que supone todo el asunto de la casa de rivera y peña.
que la nota sobre la casa blanca se de a conocer al mismo tiempo que arrecian las protestas por los 43 estudiantes desaparecidos no es coincidencia. quienes suponen que el mayor problema del país es la inseguridad —idea que me hace pensar en una preocupación centrada en el bienestar particular— y no la violencia —incluida, en primer lugar, la que se ejerce sobre millones de personas a las que en la práctica se ha privado de toda posibilidad de mejorar su forma de vida y al ejercicio pleno de la ciudadanía—, quienes piensan que el problema es el narco y la estúpida guerra mal planeada que desató calderón el sexenio pasado y no la corrupción, que sí: en un sentido es cultural y nos hace a todos parte de un sistema demasiado podrido —desde el presidente y el empresario que no entienden, suponiendo que eso sea lo mínimo, el conflicto de intereses en que incurren hasta el arquitecto, miguel ángel aragonés, y su servil elogio a la inteligencia de sus clientes.
es hora de enfrentar, además de la pobreza y la desigualdad ofensivas, parafraseando a villagrán, el hecho desnudo de nuestra corrupción que se ha vuelto una costumbre incómoda.
22.10.14
5.10.14
el padre, el hijo y el arquitecto
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